Cuando el enfado se siente en un grado mayor de intensidad y frecuencia, puede aparecer la ira como respuesta a una situación, identificada o no, que nos está haciendo daño.
Al ser el enfado una señal de alarma de que algo o alguien nos daña, tenemos que atender a esta emoción e interpretar la necesidad de resolver aquello que duele.
Puede ser una relación sentimental, una relación laboral, de amistad, familiar... pero la respuesta está en nosotros y nosotras, en cómo definimos nuestras relación y cómo nos posicionamos respecto a ellas.
La solución no está en cambiar al otro, o esperar que las circunstancias externas cambien (aunque es cierto que ayuda), sino en plantearse un cambio en la relación, a través de la escucha de emociones y expresión de las mismas.
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Regalo de Eduar Punset. Poster Universo de Emociones |
Las emociones son nuestras aliadas, no las enemigas, y es justo cuando molestan, cuando más atención hay que darles.
No sé si es ira o frustración y cómo manejarlo « Apoyo Online https://t.co/5N47bMAlN9
— Sofía Prieto (@Sofiasebastia) julio 10, 2015
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